Cómo escribir una novela: lo que he aprendido hasta ahora

Escribiendo mi segunda novela, me di cuenta de que sentarse a escribir es mucho más complejo de lo que parece. No se trata solo de tener ideas, se trata de encontrar la manera de traducirlas para que otra persona pueda ver, sentir e imaginar lo mismo que existe dentro de tu cabeza. Y eso, para mí, tiene algo de magia. Un verdadero arte.
Una novela pertenece al momento de la vida en el que fue escrita. Aunque queramos volver atrás y corregir todo, nunca vuelve a ser igual, porque nosotros tampoco volvemos a ser las mismas personas. Y eso hace que escribir sea algo extraño y hermoso al mismo tiempo. Cada historia es única, pero también frágil. Crónicas del Reino Oscuro no sería lo que es si la escribiera ahora.
Fue inevitable comparar ambos procesos de escritura y recordar las dudas que tenía entonces: ¿cuál era mi estilo?, ¿qué historias quería contar? Y la más importante: ¿Cómo las escribía? Yo quería escribir novelas y quería escribirlas lo mejor posible. No quería depender completamente de que un editor o un corrector arreglara todo después. Quería entregar el mejor trabajo que pudiera hacer con las herramientas que tenía. Hasta ese entonces había escrito cuentos cortos, pero era muy diferente escribir una novela completa, desarrollar personajes y construir una historia larga manteniendo el ritmo, el estilo y la voz.
La primera vez que Crónicas del Reino Oscuro fue rechazada por una editorial, no entendía por qué. Me dieron un valioso feedback y me dije a mí misma: está bien, no fue aceptada, pero puedo aprender. Y en eso me puse. Porque había algo que sí tenía claro: dejar de escribir nunca fue una opción para mí. Yo amo escribir. Soy una Angélica distinta cuando escribo o cuando estoy creando.
Y aquí quiero hacer una salvedad importante. Antes de Crónicas del Reino Oscuro, ya tenía otros borradores y una novela completa de ficción que incluso fue aceptada por una editorial, pero que no quería publicar de forma anónima por razones personales. Sin embargo, una cosa es escribir una novela de ficción basada en hechos reales y otra, una de romance y fantasía en una sociedad utópica. Lo que había aprendido no estaba funcionando para el género en el que quería escribir.
Empecé a buscar contenido, videos y hasta cursos. Hasta entonces no sabía siquiera lo que era el camino del héroe. Encontré cursos en Domestika que me parecieron interesantes. Recomiendo un curso de Cristina López Barrio llamado Escritura de una novela paso a paso y el canal de YouTube de Lorena Amkie, en el que publica videos corrigiendo cuentos cortos. Su contenido me parece de mucho valor, en especial si estás empezando en la escritura.
Además de eso, leí muchísimo. Leía de todo, no solo romance y fantasía. Además, haber estudiado una carrera no relacionada con la escritura o las letras y estar en constante aprendizaje de un idioma extranjero significaba tener que estudiar aún más. Empecé a hacer listas de todo: de libros que quería leer, vocabulario, conectores, adjetivos para describir personajes… Y, sin darme cuenta, terminé creando mi propio archivo de herramientas para escribir. Incluso armé un glosario personal de más de veinte páginas con palabras y expresiones que encontraba en sitios web, diccionarios físicos, libros de sinónimos y cualquier recurso que tuviera a mano.
Creo que intuitivamente ya estaba buscando organización al caos que son las ideas. Es más chévere quedarse imaginando una novela y cambiarla una y otra y otra vez que sentarse a escribirla. Escribir cansa más y puede ser tedioso: tener que pensar en las palabras correctas, la ortografía, la puntuación, los capítulos, la coherencia de la historia y el estilo. Pero, en definitiva, es la única forma de hacer “real” tu historia.
Crónicas del Reino Oscuro ya fue publicada. Una nueva novela todavía se está escribiendo. La Angélica del pasado se preparó para ayudar a la Angélica del presente a continuar un camino que ya había comenzado. La ayudó a dejar de ser una soñadora y convertirse en una escritora. Tengo los recursos que necesito y seguiré añadiendo más. Escribir es un oficio y, como todo oficio, mejora con práctica y con las herramientas adecuadas.
Si se suscriben a mi newsletter, recibirán inmediatamente en su bandeja de entrada la primera parte de Mi Glosario Privado, un recurso gratuito que recopilé a lo largo de los años. Es, en esencia, mi banco de palabras. Además, cada mes compartiré cursos, herramientas y recomendaciones sobre escritura que vaya encontrando.
El oficio del escritor no es lineal. Escribir tu propia novela no es algo que se pueda enseñar, pero sí es algo que se va aprendiendo con el tiempo. Necesita de mucho ensayo y error y sobre todo de ganas de aprender a poner en palabras lo que está en tu imaginación.
También te puede interesar
Mi camino en la escritura: de cuadernos reciclados a mi primera novela publicada
