Un pequeño gran logro: reflexiones sobre mi experiencia laboral

Carretera curva iluminada por la luz suave del atardecer, simbolizando un camino laboral no lineal y el crecimiento personal.

Voy a hablar de algo de lo que casi nadie habla: el trabajo. Este es un blog de escritura, sí, pero nuestras experiencias laborales también nos construyen. Al final, lo que vivimos se refleja en las historias que escribimos.

Trabajé como psicóloga en el sector salud durante dos años, siempre bajo contrato de prestación de servicios. Después fui au pair por otros dos años en Estados Unidos, con un contrato que incluía 10 días de vacaciones pagas al año por 45 horas de trabajo semanal y un seguro de salud que, cada vez que usaba, igual me obligaba a pagar los medicamentos.

Al regresar a Colombia encontré un trabajo remoto con una empresa de Estados Unidos, otra vez bajo contrato como profesional independiente. En toda mi vida laboral, nunca he recibido bonos, cesantías, primas ni ningún otro beneficio. Pero la semana pasada pasó algo que me conmovió profundamente. La CEO de la empresa donde trabajo decidió darme un bono de fin de año bastante generoso y, además, unos seis días de Paid Time Off (es decir, tiempo libre pago, cuando normalmente es: si no trabajas, no te pagan).

Ella no tenía por qué hacerlo. Mi contrato no la obliga a nada. Yo sabía perfectamente cuáles eran las condiciones de la empresa y no esperaba absolutamente nada. Pero aun así consideró que merecía esos beneficios y fue generosa. Porque hay gente que, aunque sabe que mereces más, simplemente no te lo da. Y esta vez fue distinto. La verdad, me dieron ganas de llorar. Fue como escuchar un “tu trabajo vale”.

Lo que más me sorprende es que soy de las que entra, trabaja, hace lo que le corresponde y se desconecta. No soy la que da “la milla extra”, pero sí hago lo que me pagan por hacer y lo hago bien. Amo escribir, y me encantaría dedicarme por completo a eso, pero incluso cuando algo no es mi pasión, igual doy lo mejor que puedo. De otra forma siento que estaría robando tiempo y dinero, y eso simplemente no es lo correcto.

Cada quien tiene su historia. Algunos entran directo a trabajos estables con prestaciones, y está bien. Pero otros, como en mi caso, nos graduamos y pasamos casi dos años buscando trabajo. Luego aceptamos empleos “por experiencia”. Después damos saltos de fe, terminamos en otro país como au pair, regresamos, y de repente aparece un trabajo remoto. Mi vida laboral ha sido así: una completa locura. Nada lineal.

He aprendido que las oportunidades no siempre dependen de qué tan bueno seas. Conozco profesionales brillantes sin el trabajo que merecen, y a otros, recomendados, que no hacen nada y aun así esperan ascensos.

En fin, solo quería compartir esta pequeña victoria: ¡me dieron un bono de fin de año! Agradezco, aprendo y sigo creciendo. Durante mucho tiempo pensé que la vida laboral era lineal: graduarse, trabajar, hacer una maestría, un doctorado y quedarse en un solo empleo hasta la jubilación. Pero la realidad es distinta. Hoy oro por trabajos más justos, por oportunidades reales para los jóvenes y por salarios dignos, especialmente en Colombia.

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Pedro
Pedro
12 diciembre, 2025 4:46 pm

Muchas felicidades, cada esfuerzo al final tiene su recompensa

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