Cómo encontrar la host family perfecta: guía definitiva para au pairs y mi experiencia con dos familias
Consejos prácticos para au pairs que quieren disfrutar su experiencia sin pasar por un rematch.

Ser au pair es una experiencia única: viajas, mejoras tu inglés, conoces una nueva cultura… pero todo puede cambiar dependiendo de la host family que elijas. En este artículo te comparto mi historia completa, lo que aprendí de mis dos familias anfitrionas y una guía para que tú también tengas una experiencia exitosa y evites un rematch.
¿Qué es un rematch y por qué deberías evitarlo?
El rematch ocurre cuando tú o tu host family deciden terminar el contrato y buscar una nueva familia o au pair. El proceso es parte del programa, pero tiene un tiempo límite (a veces menos de un mes). Si no logras un nuevo match en ese plazo, debes regresar a tu país.
Algunas familias incluso piden que la au pair se vaya de la casa durante ese tiempo. En teoría, tu LCC (asesora local de la agencia) debería apoyarte, incluso hasta alojarte, pero no siempre ocurre.
Un rematch puede convertirse en un gran estrés emocional y logístico. Por eso, lo ideal es reducir las probabilidades desde el principio, tomando decisiones conscientes antes de elegir familia.
La importancia de elegir bien a tu host family
Tu experiencia como au pair depende en gran medida de la familia con la que vivas. No es solo un trabajo: es tu día a día, tu casa, tus rutinas, tus relaciones.
En mi caso, por mi formación como psicóloga sabía que debía crear criterios claros y no dejarme llevar únicamente por la emoción de viajar pronto. Eso me ayudó a entrevistar mejor, evaluar cada perfil y tomar decisiones más conscientes.
Mi lista de criterios (¡escríbela!)
Antes de decidirme por una familia, hice un cuadro con aspectos importantes para mí: número de niños, estilo de crianza, ubicación, transporte, beneficios adicionales y y otros factores que considerara relevantes. Esta lista fue mi brújula.

Gracias a esta lista pude descartar familias con rapidez y sentirme más segura en mis decisiones. Sin embargo, aun tomándote el tiempo de entrevistar y elegir bien a una host family, pueden ocurrir cosas fuera de tu control. Una buena entrevista o un match que encaje con tus preferencias no significa que la familia mantenga su promesa.
Mi experiencia con dos host families
Primera host family: un buen comienzo
Recibí cinco solicitudes de familias antes de aceptar la primera. Conecté con ambos padres desde la primera entrevista: se interesaron por mis planes, fueron amables y me permitieron hablar con la au pair que vivía con ellos. Ella me dio información muy detallada y eso aumentó mi confianza.
Con ellos viví un primer año maravilloso:
- Me apoyaron en trámites, transporte y adaptación.
- Me ayudaron a abrir una cuenta bancaria.
- Me dieron estabilidad y seguridad en un ambiente familiar donde incluso oraban antes de cenar.
No todo era perfecto: me costaba hacer amigos porque la zona era aislada, pero fue la familia ideal para empezar mi aventura.

Segunda host family: los retos
Extender el programa implicaba volver a pasar por entrevistas. Recibí más de 30 solicitudes y entrevisté a 21 familias. Fue agotador, pero enriquecedor.
Al final acepté una familia que me ofrecía más independencia y beneficios. Sin embargo, varias de las promesas iniciales no se cumplieron:
- Horarios modificados sin previo acuerdo.
- Más responsabilidades de las pactadas (me dejaron a cargo de tres niños en jornadas completas, aunque habían dicho que nunca pasaría).
- Dos cambios de habitación me hicieron perder beneficios como el baño privado y, en el último, también mi privacidad.
Dos veces pensé en hacer rematch, pero decidí no hacerlo por el poco tiempo que me quedaba de programa. Elegí priorizarme a mí misma y terminar mi experiencia en paz.
Los host kids: el corazón del programa
Trabajar con niños es la esencia de ser au pair, pero hay aspectos clave a considerar:
- Edad: cada quien tiene preferencias. Yo siempre opté por menores de 4 años porque me sentía más cómoda con ellos y en mi opinión son más fáciles de cuidar.
- Cantidad: dos niños son manejables; más de tres es un gran reto para una sola persona.
- Estilo de crianza: algunas familias son muy permisivas y trabajar sin reglas claras se vuelve caótico. Es fundamental hablar de este tema en las entrevistas.
La entrevista: tu mejor herramienta
La entrevista no es solo para que la familia te conozca: es tu oportunidad de conocerlos a ellos. Pregunta, escucha, analiza.
Algunas preguntas que me sirvieron:
- ¿Tienen rutinas claras con los niños?
- ¿Cómo manejan la disciplina?
- ¿Tendré acceso a transporte o carro?
- ¿Puedo hablar con la au pair actual o anterior?
- ¿Qué esperan de mí en cuanto a horarios y tareas?
- ¿Qué beneficios ofrecen además de lo mínimo estipulado?
Al final, pregúntate: ¿me siento valorada(o) y cómoda(o) con esta familia o solo aceptaría por presión?
Reflexión final
Si preguntáramos a cada au pair por su experiencia, encontraríamos historias muy distintas. Algunas terminan siendo parte de la familia, otras enfrentan situaciones difíciles. La mayoría vivimos algo intermedio: momentos buenos y otros que nos ponen a prueba.
Mi conclusión es que el éxito como au pair no se mide solo en la familia que te toque, sino en las metas que cumplas y en lo que aprendas de ti misma en el proceso.
Recuerda:
- No hagas match por desesperación.
- Confía en tu intuición.
- Escribe tus criterios y respétalos.
- Habla con otras au pairs.
- Cuida tu salud física y mental por encima de todo.
Ser au pair es un capítulo intenso, corto pero transformador. Ojalá mis consejos te ayuden a elegir bien y vivir tu experiencia con orgullo.
¿Estás pensando en ser au pair? ¿Ya viviste la experiencia? Cuéntamelo en los comentarios, me encantaría leerte. También puedes contactarme si tienes una pregunta más específica sobre el programa.
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